Olga Luján: Fusión Arte

PASARELA LITERARIA DE MADRID A GLASGOW

OLGA LUJÁN EN MISNICH INTERVIEWS
Olga Luján © Photography

Nuestros invitados son siempre espectaculares, especiales, particulares y maravillosos, sin embargo Olga viene a reclamar atención aparte.

Olga apoya una causa de la que va a hablarse por primera vez en Misnich, en este caso Las Personas Invidentes.  En colaboración con la ONCE, Olga Luján milita de forma activa para mejorar la calidad de vida de las personas invidentes en España, Madrid como centro de mando.

El segundo motivo es que Olga abarca la literatura de una manera que implica música y pintura, por tanto afecta más sentidos : tengo que avisar el público que puede correr el riesgo de quedar enamorado para siempre.

Aparte de lo mencionado, Olga es demasiado energica para encasillarla en un espacio de entrevista corriente, por ello he extendido la pasarela, para que nos cubra parte de Europa .

Olga Luján merece todo esto y siento que quedo en deuda, porque ha tenido la gran amabilidad de traer un regalo con ella ¡ y qué relatos! porque nos ha contestado muchas, muchísimas curiosidades y porque nos contará su punto de vista en primicia sobre el movimiento de Fusión Art, que no es poco.

Le agradezco desde un buen comienzo la presencia, sus valiosos comentarios y sobre todo la amabilidad de crear tiempo para explicarnos aspectos ineditos de sus experiencias .

Con nosotros:

OLGA LUJÁN EN LUJANADAS Y OTRAS

Cómo se presenta Olga Luján (click here) a si misma.

Me resulta complicado presentarme y no utilizar para ello los convencionalismos establecidos. Como escritora que soy en una ocasión redacté unas líneas que intentan definirme. Las utilizo para firmar mis artículos y siempre que alguien quiera saber quien soy. Entre ellas es como me siento más cómoda. Aquí las teneís.

Qué nos contarías de tu infancia si fueras a retratar un capitulo que te define.

Los recuerdos de mi infancia están construidos a base de imágenes en los que una niña juega, lee, dibuja, escribe… Afortunadamente son tan sencillos y a la vez tan entrañables que han cimentado el carácter de la mujer que hoy en día soy. Reflejan una época de la que si tuviera que elegir un momento para compartirlo con vosotros, sería el siguiente relato que escribí pensando en uno de esos días de mi niñez.

Fotografiando el recuerdo

Echando la vista atrás descubro una fotografía capaz de eclipsar al resto. Puedo verme sentada junto a mi madre en el cuartito donde ella pasaba horas cosiendo, de fondo una radio dominando el silencio que la hipnotizaba entre las novelas y los consejos de Elena Francis. Me llega el olor a un cocido recién hecho, al vino Quina que me abrirá el apetito, a los lápices de colores que tengo entre las manos, a los cuentos de vistosos dibujos y … a ella. La veo ajustándose las gafas para ver mis dibujos mientras yo, orgullosa se los regalo y sobre todo siento esa caricia de agradecimiento. Recuerdo la fotografía y pienso que si la felicidad tiene una imagen seguramente es aquella.

Olga Luján© Paintings

Qué es lo que te impulsa

El impulso que lleva a un artista a crear, da igual que hablemos de pintura o escritura o música o cualquier otra disciplina, nace contigo. Está dentro de ti, tu vida gira alrededor de ése impulso y necesitas que brote para poder desarrollarte como persona. Creo que no puedes darle un nombre concreto, ni definirlo, ni encuadrarlo entre palabras porque en realidad, eres tú mismo.

Aunque si tuviera que nombrar al motor que mueve ese impulso te diría que es la imaginación. La maravillosa imaginación que es capaz de despertar sentimientos de cualquier tipo, esos que te hacen sentir vivo.

Cuándo comenzaste a escribir y por qué

No existe un «cuando» porque he imaginado historias desde que tengo uso de razón. No recuerdo un solo momento de vida, tanto bueno como malo del que no haya surgido una historia, pero siempre se quedaban en mi cabeza. Nunca las dejaba salir, ni siquiera me lo planteaba. Te vas dejando llevar por la vida hasta que esta tiene a bien dar un brusco cambio.

Como te digo no puedo poner fecha al cuándo, pero sí al «por qué». A los treinta y tres años comencé a perder la vista de manera súbita y tuve que volver a empezar. Así que decidí que había llegado el momento de dedicarme a lo que me gusta porque ya no podía trabajar en mi profesión. Entonces la pintura y los libros comienzan a ocupar todo mi tiempo, hasta que mis ojos de nuevo no pueden dedicarse a todo y tengo que dejar la pintura.

De todos modos no quiero que al leer esto, alguien pueda sentir tristeza porque para mí, el punto de inflexión sirvió para zambullirme de lleno en el mundo de las letras. Nadar entre ellas me hace muy feliz. Me gusta decir que los momentos malos sirven para que los buenos puedan brillar con más fuerza.

Qué parte de la actividad te motiva

Me motiva la idea de crear historias en las que los personajes se convierten en los dueños que dirigen el camino a tomar. Yo me dejo llevar por ellos, porque aunque parezca increíble siempre me acaban sorprendiendo.

De todo lo creado hasta la fecha, qué es lo que más te gusta y por qué

Hasta este momento de mi vida y me atrevo a decir que en el futuro también, de lo que más orgullosa me siento es de haber creado una familia.

Pero si hablamos del tema artístico, después de tocar la pintura, de escribir, de dar conferencias, de hacer radio (click here) y prensa digital (click here) hay algo que nació de un sueño y que se materializó para crecer… nació como ArtFusión y ha derivado en FusiónArte. Con esta nueva denominación le imprimimos el verdadero carácter para el que se creó.

Es un evento que ideé, coordino y presento en el que artistas con y sin discapacidad trabajan juntos en el escenario para normalizar y visibilizar el potencial de las personas con diversidad funcional.

En FusiónArte participan escritores, pintores y músicos demostrando su talento independientemente de las características físicas, psíquicas y sensoriales.

Debutamos el año pasado con un éxito que me sorprendió hasta mí, pues nos acompañaron 250 personas de público y 30 participantes. En la edición de 2020 además se editará un libro con los relatos leídos en el acto.

FusiónArte (click here) es algo muy grande en mi vida. El principal objetivo es normalizar y conseguir que cuando alguien se implica en la obra de un artista se olvide si tiene discapacidad o no, solamente disfrute de ella.

Aparte de escribir, llevas a cabo más actividades artisticas

Presentación de libros. (click here)

Escribo artículos de opinión y entrevistas en una revista cultural llamada The Citizen Magazine.

Co-presento un podcast cultural llamado La isla de Barataria en el que entrevistamos a personas que hacen cosas interesantes y que creemos que se deben conocer, además de contar hechos o aspectos desconocidos de personajes españoles.

Colaboro con un equipo dando conferencias sobre personajes culturales destacados. Comentamos su obra, su vida y aquellos aspectos que influyeron en sus escritos.

Tengo entre manos el proyecto de una antología con los relatos de FusiónArte que publicaremos en abril.

He participado en una película de corte feminista con un reportaje dando voz a la mujer con discapacidad que saldrá a la luz durante este año.

Y entre todo esto le hago hueco a una novela que pretendo terminar esta primavera, a un curso de escritura creativa, a tres clubs de lectura y…bueno alguna cosa más.

Cuál es el libro perfecto a tu gusto

Qué difícil!!! Pero si te parece vamos a dar un nuevo concepto a la idea de “perfección”. Si valoramos a un libro como perfecto desde otro prisma como por ejemplo, el de conseguir que te enganches a la lectura para siempre, te diré: La Celestina.

Lo leí más o menos a los quince años, a la vez que también leía todo tipo de lectura acorde a la edad sin embargo, este libro consiguió hacerme sentir algo diferente a los libros típicos de adolescentes.

Si fueras a colaborar con un autor muy especial , cuál sería el nombre de los clásicos y la idea de texto a producir.

Todo lo relacionado con la novela costumbrista, sobre todo el S. XIX y S.XX me llama poderosamente la atención aunque no sabría explicar el por qué.

Quizá por eso, novelas como las de Julia Navarro (click here) o María Dueñas me sirven de modelo a la hora de escribir.

También Espido Freire es una de mis preferidas.

Sería un sueño para mí poder escribir cualquier tipo de texto con ellas.

En qué insistes en tus textos, cuál es tu mensaje general

Cuando escribo no hay mensaje constante ni oculto. No existen “ni buenos muy buenos, ni malos muy malos”, solo aparecen personajes que surgen por algo que he oído o leído en ese momento y me ha llamado la atención

Sin embargo en FusiónArte ya os he explicado cual es el mensaje y en este caso si lo repito continuamente.

He de decir que soy adicta a los finales sorprendentes. Esos que dan la vuelta a la historia. Voy dejando pistas a lo largo del relato que normalmente utilizo para despistar y al fin llevarte a un desenlace inesperado. Cuando terminas la lectura entiendes el verdadero camino de las pistas.

QUICK QUIZ

¿ Si alguien fuera a comprar por un importe inmenso uno de tus libros , qué harías con el dinero?

Todo lo vivido hasta ahora me ha enseñado que lo más importante es disfrutar haciendo lo que haces. Afortunadamente puedo dedicarme a lo que me gusta y tengo las ayudas necesarias (me refiero a visuales con la ONCE), por ello seguiría el mismo camino, quizá en otro nivel, pero el mismo que llevo ahora simplemente porque me hace feliz.

De todas tus andadas por escenarios, cuál se consideraría un episodio gracioso

¿Un episodio gracioso? Hmmm… todos. Me encanta hacer reir y reirme, tengo facilidad para ambas cosas. Cuando estoy en el escenario me comporto de manera natural y confieso en directo los errores que voy cometiendo o pido ayuda al público o lo que se me ocurra en el momento. Trabajo con el mínimo guión, es decir en este solo figuran los nombres de los participantes y poco más, el resto es improvisación, así que imagina lo arriesgado que es esta manera de trabajar. Pero no me quejo, es la que me gusta.

¿Qué te provoca el contacto con el público? ¿Qué consigues del intercambio?

Vida. Adrenalina. Diversión. Sensaciones envolventes. En fin todo aquello que me hace sentir viva, útil y capacitada. El público lo nota, lo recibe y lo disfruta.

Tu entorno ideal, la compañía perfecta y el plato a elegir.

Veamos…. Con mi chico en una terraza de una playa cualquiera, donde la temperatura sea entre 25 y 30º C. comiendo una fantástica hamburguesa.

¿ Qué podría el mundo hacer por ti?

En este punto voy a ponerme un poquito seria.

El mundo debería permitir vivir a sus habitantes en paz, sin tensiones, ni odios, ni malos rollos en general. Entiendo que ese mundo lo componen esas mismas personas, entre las que me incluyo pero me encantaría, no se…. Una mutación universal por ejemplo en la que el virus del buen rollo nos fuera poseyendo a todos.

Qué harias tú para el mundo

Dejarme inocular el virus del buen rollo…

Si fueras a tener un superpoder ¿qué sería?

Para mi un superpoder sería poder ver aunque solo fuera medianamente regular. Sin duda optaría por este.

PALABRAS PARA LA DESPEDIDA

Las despedidas no existen solo el «continuará» o «estamos en contacto» a través de nuestras historias.

Bueno algo sí os diré:

– un GRACIAS por dedicarme vuestro tiempo con un BESAZO enorme.

– Y una historia más sobre alguien bien conocido que demuestra lo dicho sobre las despedidas… Espero que os guste.

LAS HISTORIAS DE OLGA LUJÁN EN DIRECTO

Olga Luján © Short Stories

LA METAMORFOSIS

He sido de las primeras en llegar. Quiero disfrutar de la primavera y tengo poco tiempo. Un hombre me persigue. Siento miedo. Es un sádico. Me dijeron que me cuidara de tipos como él. Colecciona bellezas como yo solo para contemplarlas después de muertas. Debí haberme quedado en mi capullo de seda.
VIAJE A NINGUNA PARTE

“Nunca pierdas la esperanza porque todos los días suceden milagros”. Esas fueron las últimas palabras de mi madre. El milagro se hizo realidad, aunque no para ella.
Habíamos subido al tren muy temprano, no recuerdo la hora ni el día pues para una niña de seis años es difícil prestar atención a esas cosas. Más aún, cuando por fin escapábamos de una realidad opresiva en busca de un futuro que creíamos liberador.
Cada uno de nosotros, mi padre, mi madre y yo, llevaba en una maleta todo aquello que nos permitieron poseer. En ella algo de ropa, un par de zapatos, fotografías… En la mía además, una muñeca de trapo y en la de mi padre escondido en un doble fondo viajaba un libro.
Me sentía feliz por dirigirnos a un lugar nuevo, cansada del encierro que sufrimos en nuestra casa. Mis padres decían que era mejor cumplir las normas y no empeorar la situación. Estaban preocupados y yo no entendía el porqué.
El tren continuaba con su lento traqueteo mientras los campos, los pueblos y las gentes pasaban por delante de mi ventanilla. Mi madre se mantuvo todo el viaje en silencio, excepto al llegar. Al descender al andén me dijo aquellas palabras de esperanza. Después me besó, acarició la estrella que yo llevaba colgada y se le escapó una lágrima.
—Mamá no llores por fin somos libres, —le dije. —Mira ese cartel que hay sobre la puerta: “El trabajo os hará libres”. ¿Lo ves? Seguro que en Auswitch todo irá mejor.
CUANDO FREDDIE VOLVIÓ A VER EL ARCO IRIS

Llevo años descansando aquí, exactamente desde el 24 de noviembre del 91. Todo este tiempo lo he pasado pidiendo una tregua y al fin “el gran jefe” ha claudicado ante mis súplicas.
—Querido Farrokh Bulsara, nada es permanente ni siquiera la eternidad. —Me dijo. —Haré una excepción contigo. Creo que será una justa compensación por llamarte a mi lado demasiado pronto. Te permitiré salir y regresarás al finalizar el día.
Infinidad de veces le dije que me llamara Freddie pero él es muy protocolario. Después de veintinueve años aquí he aprendido que intentar cambiarle es una batalla perdida. Animado le pregunté
—¿Podrían acompañarme algunos amigos? No sé, Michael o Diana o…
—Para, para que ya llegará su momento. Irás tú solo. Intuyo que echas de menos aquellas apoteósicas fiestas y por ello he pensado enviarte a otra que organizan por ti. Vivirás el orgullo a plena luz del día y sentirás el respeto que os merecéis. Confía en mí.
Al llegar aquí albergaba dudas sobre si me permitirían la entrada en ese Paraíso del que todos hablaban, aquel que obtienes después de grandes sacrificios y una vida modesta en excesos. Afortunadamente pude comprobar que no existe ni juicio inicial ni juicio final.
Pongo los pies en la tierra. Nada ni nadie puede impedirme disfrutar de la libertad sin cortapisas, de la felicidad sin medida que hoy me ofrecen. Aunque tan solo sean unas horas, habrá merecido la pena.
Estoy rodeado de miles de personas. La música impregna el ambiente de espontaneidad. Bailan, cantan, ríen. Banderas multicolor inundan las calles emulando un arcoiris de alegría compartida. Algunos, incluso, las llevan tatuadas en la piel. Hablan de orgullo. De respeto. De igualdad. De dignidad entendida. Derrochan algarabía. Destilan tolerancia. No hay lugar para el pudor, no existe discriminación. Libertad sin más.
Las calles engalanadas para la ocasión se preparan para una batalla de instintos liberados. La gente en los rincones se ama y se busca amando. ¿Qué más da mientras sea amor? Desde los balcones celebran la diferencia y en el asfalto la unidad.
Me cuelo entre ellos intentando contagiarme de jovialidad. Cada uno arrastra su propia historia escondida tras una sonrisa que aunque en su día fue de resignación, ahora se tornó en orgullo.
A mi lado dos chicos cogidos de la cintura alzan los brazos y gritan una canción
—A quien le importa lo que yo haga. A quien le importa lo que yo diga…
El más alto lleva una capa roja. Me mira y sonriendo dice
—Ese tío es igualito a Freddie Mercury. —A continuación agarra su capa y lanzándola al viento exclama —¿Quieres dar una vuelta conmigo guapo?
Pienso que no está nada mal y que hace tanto tiempo que no echo un buen…».
Entonces el amigo, leyendo mis pensamientos se interpone entre nosotros en un arranque de celos. Con una mano coge la volátil prenda y con la otra su barbilla. Un sonoro y profundo beso de tornillo acaba con mis sueños lujuriosos.
Todo a mi alrededor desborda pasión como en mis conciertos. Viví al máximo. Aproveché el tiempo que la línea del destino marcó para mí aunque este resultara ser ciertamente breve. No me arrepiento de nada porque hice lo que me apetecía en cada momento. A veces el armario que construyeron para nosotros intentó encerrarme dentro sin embargo, conseguí salir fuera a través de sus rendijas.
Huecos con forma de canción convirtiéndome en Queen, transformándome en una sexy ama de casa de aspiradora en mano con I want to break free. En la fiera que rugía en los escenarios con Don’t Stop Me Now. Muchas otras dejaban entrever mi alma como en I was born to love you y en el ocaso de mis días me llevaron al éxtasis junto a la Caballé en Barcelona.
Los últimos años que pasé en mi casa no fueron precisamente los más dichosos de mi vida. Conviví con el asesino silencioso que se filtró en mi sangre. Luché contra él, pero me venció.
Me pierdo en mis recuerdos y apenas me percato que ahora es el turno para una de mis letras que acompaña al desfile de carrozas. The show must go on. Fue una particular forma de despedida artística. También terrenal. Nunca aprendí, ni quise hacerlo, a separar una de la otra.
De repente alguien me silba. Miro hacia arriba y en la cornisa de un edificio se apoya una carroza flotante. De ella sale una mujer que con un gesto me invita
a subir. Mi alma etérea levita y entra en el carruaje. Ella dice ser la Cenicienta que acude a buscar a los que como yo deben regresar a las doce. Aunque a mí no me engaña.
Yo sé que en realidad, es una drag queen.

OLGA LUJÁN/ INTERVIEWS/ ARTISTS/ 12.01.2020/ MISNICH.CO.UK

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